La jornada del sábado 6 se convirtió en un espacio de encuentro, memoria y alegría para las víctimas del conflicto armado en la localidad de Rafael Uribe Uribe. El Proyecto 731 desarrolló una actividad comunitaria pensada para compartir, recordar y resignificar esas historias que marcaron la vida de tantas familias, pero que hoy se transforman en fuerza colectiva.
En cada punto del recorrido, la música
fue protagonista. Una batucada vibrante,
acompañada de conjuntos musicales, llenó el espacio público de ritmo, energía y
color. Las familias bailaron, conversaron, se abrazaron y disfrutaron de un
ambiente seguro y comunitario, demostrando que la memoria también puede vivirse
desde la dignidad y la alegría.
La jornada llegó a varios sectores de la
localidad, llevando arte y acompañamiento a los barrios Resurrección,
Granjas de San Pablo, Marco Fidel Suárez, San Jorge Molinos y La Piedra del
Amor en el Diana Turbay. En cada uno de estos lugares, la
comunidad respondió con participación activa, demostrando que estos espacios
son necesarios para seguir fortaleciendo el tejido social.
Fue un día para departir
con los demás, sanar a través del arte y reafirmar que las víctimas no están
solas. La música, la palabra y el encuentro se unieron para
seguir construyendo paz desde los territorios.


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