El país amaneció de luto tras conocerse la muerte del exvicepresidente Germán Vargas Lleras, fallecido el 8 de mayo de 2026 en Bogotá a los 64 años, luego de enfrentar un prolongado deterioro en su salud. Según reportes médicos, el dirigente padecía un meningioma, un tumor cerebral diagnosticado desde 2015, que lo llevó a múltiples intervenciones quirúrgicas en Colombia y Estados Unidos durante los últimos años. En sus semanas finales permaneció bajo atención clínica domiciliaria, tras un proceso médico complejo que incluyó cirugías, radioterapia y tratamientos especializados.
La noticia generó una ola de reacciones en el ámbito político, donde Vargas Lleras fue una figura
determinante durante más de tres décadas. Expresidentes como Juan Manuel Santose Iván Duque destacaron su disciplina, capacidad de ejecución y profundo conocimiento del país, mientras que líderes de distintas corrientes lamentaron la partida de un hombre que ocupó cargos clave como senador, ministro, presidente del Congreso y vicepresidente de la República. Su trayectoria también estuvo marcada por su liderazgo en el partido Cambio Radical y suparticipación en campañas presidenciales.
En medio del duelo nacional, también se recordó su faceta más humana. En los últimos meses, alejado del foco público por su enfermedad, compartió momentos familiares que contrastaban con la imagen del político firme y de carácter fuerte que lo acompañó durante su carrera. Su muerte deja un vacío en la vida política colombiana y cierra el capítulo de uno de los dirigentes más influyentes de las últimas décadas, cuya presencia marcó debates, decisiones y rumbos del país.

No hay comentarios:
Publicar un comentario